Un modelo educativo desde lo curricular en la actualidad

 

Uno de los factores de desarrollo y considero que el principal en la sociedad es la educación, en ese sentido, es correcto que dentro la articulación de esta triple hélice es importante reconocer que uno de sus macrosistemas como es el universitario sea el impulsador, ya que conlleva la esencia y la naturalidad humana dentro su esquema tradicional, vetusto, desactualizado, y es la “educación”, soporte principal del desarrollo social, pero además con un elemento fundamental de integración e innovación, refiriéndonos a la “investigación”. La pregunta que me origina a reflexionar sobre esta situación se centra en el nivel de influencia del sistema universitario con el gobierno y el sector productivo, ¿Cuánta energía hemos entregado para que funcione el sistema gubernamental y productivo a partir de reconocer a la educación como principal pilar de desarrollo?

Podríamos reconocer que los justificativos de gobiernos de la década del 82 para atrás no han permitido desarrollar el país desde este criterio por situaciones políticas y de intereses particulares, está bien, sin embargo, ya estamos a 34 años de “un sistema de gobierno en democracia” y hasta el momento no encontramos una acción política educativa de transformación real, lo que conduce a provocar distintos problemas externos e internos, de fondo y de forma, de teoría y práctica de la educación.

Si analizamos esta situación desde la estructura curricular de la universidad, innegablemente la relación de los perfiles de ingreso y egreso no serán compatibles con las exigencias de la triple hélice y sus elementos de adaptación, los niveles académicos de ingreso que produce la educación primaria y secundaria no permiten que exista una pronta adecuación a las exigencias de la educación superior y se insiste en la nivelación, fuera de que sea un tema de inversión, es un tema de tiempo no utilizado eficazmente que conlleva a que las carreras no promuevan la especialización necesaria y continúen con esquemas curriculares no adaptados a la realidad.

Los intereses del sistema de la universidad pública (el control de la educación superior) y la organización del sistema de la universidad privada que busca su rentabilidad económica no se articulan a los intereses reales relacionados a las necesidades de la sociedad, es indudable que debe existir una respuesta a las demandas que se advierten, se conocen, pero no se responden.

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