Desde mi trinchera
Paulo Freire resaltaba que la educación es un acto revolucionario, que jamás debía dejarse la lucha por la educación, su incondicional argumento para muchos seguramente nos brinda una trinchera de defensa y de constante atención hacia los nuevos retos y desafíos que enfrenta la sociedad y que es posible desde la educación generar un cambio. En algunas ocasiones me preguntan porque elegí la educación como profesión, y con una mirada retrospectiva no recuerdo que los profesores en el colegio me hayan generado una motivación a decidirme para ser un agente educativo, sin embargo, gratamente puedo recordar a un profesor de sociales que al descubrirme dibujar en su clase en lugar de atenderlo me felicitó por ello, pero me pidió mi atención, un acto de un profesor comprensivo en su momento. Me remonto el recuerdo a los tiempos de encuentro conmigo mismo durante mi experiencia en el Centro Juvenil Oratorio Don Bosco, un espacio en el que pude reconocer mis habilidades e inquietudes, ...